domingo, 24 de marzo de 2013

EL SOL Y LA PIEL

Hoy, nos gustaría hablaros de la relación entre:
el bronceado y la piel 
El bronceado realmente se trata de una reacción de protección de la piel frente a la radiación solar.
Esta demostrado que los efectos  de las radiaciones solares tienen un efecto acumulativo sobre la piel y el mecanismo de autoprotección varía según el tono de piel de cada persona (fototipo). De este modo, surge la cosmética de protección solar, para favorecer el bronceado de la piel sin que ésta sufra los efectos nocivos de la radiación.
Las principales radiaciones solares que intervienen en la pigmentación cutánea son:
Las radiaciones UVB que intervienen en la pigmentación retardada que es el auténtico bronceado (melanogénesis), provocando una respuesta de protección de la piel frente al sol que aparece al cabo de 24 horas y alcanza su máximo nivel a los 20 días. Luego desaparece progresivamente. Son los responsables de la quemadura solar que aparece a las 5 horas y dura aproximadamente 36 horas. Su intensidad varía según el fototipo de cada  piel. 
Las radiaciones UVA  penetran más profundamente. Producen una pigmentación inmediata, que aparece a los 30 minutos de la exposición y desaparece al cabo de unas horas. Son capaces de alterar las fibras de colágeno disminuyendo la elasticidad de la piel. Son la causa principal del envejecimiento prematuro de la piel, acelerando su proceso de deterioro.
Existen diversos factores que influyen sobre la acción de los rayos solares potenciando su efecto o absorviendo parte de ella y algunos de ellos son:
El grado de humedad, el agua es buen conductor de la radiación solar pero absorbe parte de ésta sirviendo de filtro. Las exposiciones solares en zonas más secas, como la montaña, son las más peligrosas. La climatología, un 80% de los rayos solares son capaces de atravesar las nubes por lo tanto el riesgo sigue existiendo. La contaminación Industrial, la polución es un gran filtrante absorviendo gran parte de las radiaciones solares.
La inclinación de los rayos solares, cuanto más verticales sean respecto a la superficie terrestre, su radiación será más directa. La inclinación esta determinada por: las estaciones del año; incicen perpendicularmente sobre la Tierra en verano, cuando llega con toda su energía, la latitud; cuanto más cerca del Ecuador las radiaciones son más perpendiculares, y la hora del día; alcanza su punto máximo entre las 11 y las 16 horas.
El relieve, el riesgo de quemadura incrementa con la altura. Cada 300 metros el poder eritemático de las radiaciones UV aumenta en un 4%. A una altura de 1500 metros, el riesgo de quemadura puede ser un 20% mayor que a nivel del mar. La reflexión, la nieve, la arena, el agua y la hierba poseen un gran poder reflectante, por ello devuelven gran parte de los rayos, aumentando el efecto de la radiación solar.
respuesta de la piel al sol: la fotoprotección natural
El organismo posee varios mecanismos de defensa frente a las radiaciones solares, como:
La transpiración, el calentamiento de la piel provoca transpiración, que actúa como un filtro natural que absorbe sobre todo, las radiaciones UV-B. El engrosamiento de la piel, para evitar la penetración de las radiaciones, la capa córnea aumenta su grosor. La pigmentación de la piel, el principal mecanismo de defensa que posee la piel lo constituyen los melanocitos, éstos son capaces de producir la melanina, un pigmento que nos protege de la radiación solar. Cuanto más larga e intensa sea la exposición mayor será la dispersión de melanina. La capacidad de producir melanina varía de unos individuos a otros, según su fototipo.
alteraciones cutáneas que pueden ser inducidas por el sol
La piel expuesta al sol sin protección sufre alteraciones de mayor o menor gravedad. Algunas tienes respuesta inmediata como: eritema solar (quemadura), se inicia al cabo de 3 a 6 horas y alcanza su apogeo a las 24 horas remitiendo a los pocos días. Los síntomas son, enrojecimiento de la piel con inflamación y sensación de calor,  fotodermatosis, la reacción es inmediata produciendo picores, enrojecimiento y diversas erupciones cutáneas (ampollas, granitos, manchas enrojecidas, etc...). Normalmente afecta a las zonas más expuestas al sol; hombros, pecho, cuello. Desecamiento de la piel, la reacción se da a las pocas horas. La sequedad se agrava por la acción del sol y la piel aparece áspera, tirante y sensibilizada. Manchas cutáneas, la reacción se da al cabo de 2 o 3 sesiones de sol. Se debe a una alteración de la melanina que se agrupa de una forma irregular. La radiación y el uso de  ciertos medicamentos pueden ser la causa de la aparición de las manchas en el rostro. Daños celulares, se producen alteraciones celulares provocadas por los radicales libres, son la consecuencia más grave a la que puede dar lugar un exceso de exposición solar. Aunque nuestra piel es capaz de neutralizar de forma natural los radicales libres, a veces los mecanismos de defensa se ven desbordados, sobre todo en exposiciones muy intensas y prolongadas.
Teniendo en cuenta todos esto, siempre recordaremos que:
- Los efectos del sol son acumulativos e irreversibles.
- El sol es el factor de envejecimiento cutáneo más potente que se conoce.
- El bronceado es una reacción biológica de defensa de la piel frente a las radiaciones solares.
- El sol produce beneficios fundamentales para el organismo, tanto a nivel físico como a nivel emocional.
- Los efectos desfavorables no son suficiente motivo para dejar de tomar el sol.
En consecuencia, tomar el sol es bueno para nuestro organismo pero... siempre tendrá que estar protegido con el cosmético solar adecuado para nuestras necesidades.


1 comentario:

  1. Buenos consejos. La verdad es que es muy importante protegerse del sol tanto en la playa como en la piscina.

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